Atlántico

Obras de dragado en el caño de Soledad van en un 70 por ciento

Al concluir las obras, el caño debe tener una profundidad de 2 metros y una longitud de dragado de 3.740 metros.

El puerto libre de Soledad renació gracias a las obras de dragado que se realizan en el caño, el cual conecta con el mercado y representa la reactivación del comercio por vía fluvial. Muestra de lo anterior es la llegada de remolcadores y otras embarcaciones al cuerpo de agua por lo que los beneficios ya se evidencian.

Así lo ratifican los soledeños que día a día utilizan esta ruta para el transporte de sus productos, Con estas obras, el sedimento y las plantaciones que impedían el flujo del agua quedaron en el pasado.

“Ahora estamos bacano porque anteriormente uno no podía pasar, era una taponera, teníamos que dejar la canoa por allá por Cabica. En cambio ahora sí estamos trabajando bien. El caño ahora es una bendición y vamos pa’lante”, manifestó Julio Rafael De la Hoz.

“Está bueno esto, el ‘jonson’ duraba dos o tres horas porque tenían que venir a palanca y no prendido, pero ya gracias a Dios el transporte se normalizó”, agregó Casilda Caballero, quien vino con mercancía desde el departamento del Magdalena hasta Soledad.

A la fecha se han logrado dragar 2.850 metros de longitud con un avance del 70 por ciento. Para los trabajos que se adelantan ha sido necesario el uso de excavadoras mecánicas y draga hidráulica. Las obras de dragado hacen parte de un contrato por el valor de 7.000 millones de pesos, las cuales se esperan que estén culminadas en junio próximo.

De acuerdo con los estudios, esta es una histórica intervención para recuperar la capacidad hidráulica del caño, que comprende la remoción del sedimento para la navegación de embarcaciones y la evacuación de los caudales aportados por el arroyo Platanal durante épocas de lluvias. De esta manera se garantizará la mitigación del riesgo principalmente cuando se presentan precipitaciones logrando evitar inundaciones o desbordamiento del caudal.

También incluyen un importante aporte ambiental que contempla actividades como la recolección de basuras y la capacitación a las comunidades aledañas en el tratamiento, recolección y reciclaje de desechos.

Esta obra es un sueño de los soledeños que, gracias a la iniciativa y gestión del alcalde de Soledad, Joao Herrera, hoy es una realidad. Además de reactivar el comercio fluvial, optimiza los tiempos del transporte de productos alimenticios desde el río Magdalena hasta el mercado y el beneficio se extiende a pobladores de municipios circunvecinos.