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En imágenes | Así está la Facultad de Bellas Artes de la recién acreditada Uniatlántico

En las instalaciones hasta la pintura se está cayendo.

Desde hace aproximadamente dos años, las instalaciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico, se están cayendo a pedazos y nadie dice nada. Nadie es nadie. Sólo se han escuchado voces vendiendo “humo” de una remodelación que sólo ha quedado en diseños y planos renderizados.

Ayer cuando la comunidad académica celebraba la expedición de la resolución 004140 del 22 de abril de 2019, por medio de la cual el Ministerio de Educación Nacional, acreditaba en alta calidad a la Universidad del Atlántico, los estudiantes se dedicaron a recorrer las instalaciones de la Facultad de Bellas Artes, en la que ronda el miedo por el colapso que puede sufrir el edificio.

Para nadie es un secreto que dentro del proceso que realiza una institución de educación superior para alcanzar la acreditación nacional, se debe presentar un documento de condiciones iniciales que debe ser estudiado, verificado y aprobado por los miembros del Consejo Nacional de Acreditación, en una visita que realizan en calidad de pares académicos al campus universitario.

Uno de los aspectos que tienen en cuenta los consejeros, es el de la infraestructura física de la universidad y por eso hoy, la pregunta que muchos miembros de la comunidad estudiantil se hacen es: ¿los consejeros visitaron e inspeccionaron la infraestructura de la Facultad de Bellas Artes?

Junior Villarreal, estudiante de noveno semestre del programa de Arte Dramático de la Facultad de Bellas Artes, en diálogo con Hora 7/24, destacó la acreditación de alta calidad que recibió su universidad.

«A nosotros nos parece un gran logro de la comunidad académica y eso queremos resaltarlo. Es un logro de los profesores, de los semilleros, de los grupos de investigación que han estado trabajando de manera disciplinada por la acreditación, pero lo que si podemos decir es que hay directivos que juegan otro papel diferente», enfatizó el estudiante.

Pero el alumno de Arte Dramático va mucho más allá cuando se refiere al trabajo desarrollado por los pares académicos que estuvieron evaluando el proceso y se atreve asegurar que aproximadamente los 900 estudiantes que pertenecen a esta unidad académica fueron desconocidos y señala que los consejeros del CNA, no se reunieron con la población estudiantil que es base fundamental en la dinámica de la universidad.

«Bellas Artes está en el piso. No se qué fue lo que conocieron los pares de Bellas Artes, nosotros estamos en el piso, sin  galería, sin comedor y esto nos tiene desconcertados. Esta es una facultad que desarrolla sus actividades en un sólo bloque, no tiene zonas verdes. Esta es una facultad que está distribuida entre la sede norte, dos sedes de la Alianza Colombo-Francesa, la sede de la 43, un estudio de grabación y se podrán imaginar todo el calvario que viven los estudiantes de la facultad al estar transportándonos a las diferentes sedes todo el semestre. El pago y la contratación de los profesores es algo que también deben analizar. Los pares académicos nunca se reunieron con los estudiantes de la Facultad de Bellas Artes y por lo tanto no tuvieron el insumo del estamento estudiantil», precisó Villarreal.

El fin de semana anterior, un medio local resaltó los logros que en materia de investigación ha tenido la Universidad del Atlántico y sin duda, es algo importante y fue valorado por los consejeros al momento de dar su calificación para la acreditación; sin embargo, no se puede perder de vista que el servicio de la educación pública debe prestarse de manera integral y por eso son varios los aspectos que el Consejo Nacional de Acreditación entra a evaluar cuando sus funcionarios inician el proceso de verificar lo que quedó plasmado en el documento de condiciones iniciales que fue radicado por parte de las directivas de la institución.

Finalmente, y como dice el estudiante de Arte Dramático, la Universidad del Atlántico está acreditada en alta calidad y aplauden el logro,  muy a pesar de que aproximadamente 900 estudiantes son «nómadas» porque sus instalaciones se caen a pedazos desde hace dos años y nadie actúa para buscar una solución. «Ojalá que esta acreditación no haya sido producto de una decisión política en una temporada electoral, en la que muchos dirigentes están moviendo los hilos de poder en el centro del país, para mantener el control y en algunos casos para tirarle tierra a algunos escándalos que afectaron mucho la imagen de una institución de educación superior tan importante como la Universidad del Atlántico», indicó otro estudiante de la Facultad de Bellas Artes.

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