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Emiliano Villa, el ‘Titán’ que no pudo ser campeón mundial

El expúgil barranquillero será homenajeado este viernes en medio de la programación 'Fuego en el Ring', en el Palacio de Combates 'Sugar Baby Rojas'.

Hablar de Emiliano Villa es referirse a uno de los grandes boxeadores que ha dado Barranquilla en toda su historia, solo superado en idolatría por un fenómeno del ring como Mario Miranda y el primer púgil nacido en esta tierra en disputar un título mundial. Esto último fue ante Wilfredo Benítez, quien venía de arrebatarle la corona welter junior de la Asociación Mundial de Boxeo nada menos que a Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’.

‘El Titán’, remoquete que le puso el fallecido periodista Otto Garzón Patiño, que decía que era un guerrero encima del ring, perdió por puntos en 15 asaltos con Benítez en una pelea celebrada el 31 de mayo de 1976 en San Juan de Puerto Rico. Casi 43 años después de aquel combate, Emiliano asegura que no se sintió perdedor, misma sensación que le quedó a Pambelé a pesar de haber hecho una mala pelea ante el boricua.

Con Benítez, Emiliano tiene una anécdota fantástica y es que en pleno Torneo Centroamericano de Boxeo, en Costa Rica, en 1972, él tenía unos libritos de cuentos. Benítez tocaba la puerta de su habitación para que se los prestara, a lo que Emiliano gentilmente aceptaba. Años después se encontraron en Ponce, y Emiliano notó que Benítez no dejaba de mirarlo, hasta que se decidió a preguntarle desde la distancia: ‘Hey, ¿no te acuerdas de mí?’. Benítez le respondió: ‘Claro, tú eres el de los muñequitos allá en San José’.

Ninguno de los dos imaginó que después se enfrentarían en una pelea con título mundial en juego. Benítez como campeón y Villa como retador. Emiliano le cogió mucho aprecio a Benítez y por ello lamenta su estado de salud actual (sufre de encefalopatía postraumática, más conocida como demencia del boxeador).

Este viernes, Emiliano Villa volverá al lugar donde estuvo por muchos años el coliseo cubierto Humberto Perea, testigo de múltiples batallas con boxeadores como José Bernardo Prada (fallecido), Eduardo Barragán y Alfonso ‘Peppermint’ Frazer. En el ahora Palacio de Combates ‘Sugar Baby Rojas’ será objeto de un homenaje en el marco de la programación boxística ‘Fuego en el Ring’.

Confiesa que le hubiera gustado que ese escenario llevaba su nombre, pero está contento porque lo lleva otro gran púgil barranquillero, que además fue campeón mundial, como Sugar Baby Rojas. “Yo al Baby lo conozco desde niño, porque yo empecé a practicar boxeo por intermedio de su hermano Clemente. Juntos representamos a Colombia en los Juegos Olímpicos de Múnich 72”, recuerda Villa, quien fue campeón nacional en cuatro categorías distintas y, que a pesar de ser derecho, peleaba a la zurda.

Emiliano Villa, quien desde hace varios años trabaja como entrenador de la Liga de Boxeo del Magdalena, no tiene duda de que en este tiempo hubiera sido campeón mundial. Y afirma que en su momento no lo fue porque le faltó una pequeña dosis de suerte, no de instinto asesino como muchos le dijeron. “El que está afuera ve la cosa diferente, lo real es que en aquella época había muchas culebras”, dice en medio de risas.

En Copenhague, el 17 de abril de 1980, tuvo su segunda oportunidad mundialista, esta vez ante el ugandés Ayub Kalule, quien le ganó por nocaut técnico en 11 asaltos. “Kalule había momentos en que se paraba y en otros boxeaba. Era un buen boxeador, no se le puede quitar”.

En su récord hay rivales ilustres, como el panameño Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán, con quien dice haber protagonizado una tremenda pelea, que perdió por nocaut en el séptimo. “Yo decía que a mí nadie me tumbaba y cuando supe que iba a pelear con Durán dije: ‘Ese tipo a mí no te tumba’. Pero Durán pegaba, yo aguantaba golpes y salí hinchado, pero me pegó en la punta de la mandíbula y me tiró varias veces, pero yo estaba ahí, parado. En una caída al suelo hice una maroma que cuando el árbitro iba a empezar a contar quedó ‘picao’ porque yo ya me había levantado (Risas)”.

Haber peleado con púgiles de tanta calidad obedecía a que le pedía a su apoderado Armando De la Espriella y a Ramiro Machado, quien le promovió varias peleas, que le consiguieran rivales buenos, pero que no corrieran porque decía que si el rival se paraba, la pelea era buena, pero si corría, la pelea era mala.

“Yo peleé 10 rounds con Nicolino Locche, un boxeador estilista, con buena esgrima y una persona muy tratable, muy educada. A él le gustaba que le tiraran golpes para pasarlos. Aunque no pegara la gente lo aplaudía y le levantaban la mano”.

Admite que le hubiera gustado enfrentarse con Pambelé, aunque reconoce que esa era una ‘culebra’. Villa recuerda que fue sparring del palenquero cuando a este le tocó ir a defender su título mundial en Tailandia.

“En aficionado peleé varias veces con Eduardo Barragán y con Armando ‘Policía’ Pérez. En profesional hice varias peleas con José Bernardo Prada. Yo le gané, pero ese también era un boxeador guerrero. Nosotros llenábamos el coliseo cubierto cuando íbamos a pelear”.

Como amateur realizó más de 300 peleas y eso, considera, es una falla que tiene el boxeador actual. “Ahora, después de 10 peleas, ya quieren dar el salto al profesionalismo. Y ya en el profesionalismo, después de 10 peleas, quieren ir por el título mundial”.

Sin embargo, tiene fe de que Colombia volverá a tener buenos boxeadores, como los de antes. “Sé que van a salir, Colombia toda la vida ha tenido buenos boxeadores”, puntualizó ‘El Titán’.

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Manuel Ortega Ponce

Comunicador social-periodista egresado de la Universidad Autónoma del Caribe. Toda una vida ligada al deporte y a la información que este genera.