Judiciales

Al día siguiente de asesinato de la doméstica, Policía tenía armado rompecabezas del caso

Un tío de Sebastián Castro, hasta ahora el único capturado, pieza clave para identificar a los indiciados.

En menos de 24 horas los investigadores de la Policía tenían armadas todas las piezas del rompecabezas que supone el esclarecimiento del asesinato de la doméstica Angélica María Ruiz Vega, ocurrido el viernes 5 de julio pasado en la casa donde trabajaba en el barrio El Limoncito, y que causó honda consternación en Barranquilla por la crudeza de las imágenes del hecho, que se hicieron virales en redes sociales y mensajería wasap.

En la mañana del sábado 6, los detectives ya tenían claro quién era el dueño del maletín de Rappi utilizado como señuelo para ganarse la confianza de la mujer, luego asesinada.

Para ello se valieron del número de identificación de este implemento, que el asesino en su alocada carrera tras dispararle a la fémina, dejó abandonado en la escena del crimen.

Esta señal los dirigió directamente al titular del mismo, Sebastián Castro Molina, un joven de 24 años que en efecto estaba vinculado a la aplicación Rappi como servicio domiciliario.

El muchacho argumentó lo que ya se ha dicho, que le vendió por $200 mil el maletín a dos sujetos que lo abordaron el primero de julio, lunes festivo, en inmediaciones del parque Almendra.

A Castro le pareció buen negocio porque este implemento cuesta $100 mil, y aceptó la propuesta.
Sin embargo, esta afirmación se le cayó rápidamente ante los investigadores, pues estos entrevistaron luego a un tío del joven quien afirmó que a las 11 de la mañana del viernes, día del homicidio, lo vio salir de la casa y llevaba a sus espaldas el mencionado maletín.

Sostuvo también que el sobrino le dijo que se dirigía a la casa de su hermana Malka, en el barrio Lucero, donde almorzaría para luego salir a trabajar en lo de Rappi por los lados de Villa Country.

Malka es la compañera sentimental de John Jairo Hernández Olarte, el mencionado John Pinturas que la Fiscalía vinculó a la investigación como cerebro del plan para asaltar la casa donde mataron a la doméstica Angélica María Ruiz.

Otro argumento que se le cayó ante los investigadores judiciales al ahora capturado e indiciado Sebastián Castro Molina, es su afirmación de que estaba vinculado a Rappi desde diciembre de 2018, su tío les dijo a los policías: “Sebastián trabaja en Rappi desde el 19 de marzo de este año”.

El pariente de Santiago Castro Molina, que reside en el barrio San Roque, fue más allá en su diálogo con los detectives, y mencionó al citado John Pintura como “un reconocido delincuente que asalta viviendas”.
El tío les manifestó también a los investigadores que suponía que John Pintura “utilizó a mi sobrino para hacer sus fechorías”.

John Jairo Hernández Solarte, alias John Pinturas.

Con estos indicios la línea investigativa se ha orientado inicialmente hacia Sebastián Castro Molina y John Jairo Hernández Olarte (John Pintura).

De este último no se sabe su paradero, y como ya informó HORA 7/24, es un manejador de boxeadores muy conocido en el medio pugilístico de la ciudad.

Otro material probatorio contra los dos mencionados indiciados fue la declaración de un testigo, quien afirmó que el viernes supo que en la casa de John Pintura se planeó el asalto a la vivienda de El Limoncito, propiedad de Luis Tovar Manotas, quien sería un comerciante en finca raíz.

En es reunión, según el informante, participó Sebastián Castro Molina, quien hizo entrega allí de su maletín de Rappi.

Esta fuente le corroboró a los agentes que Hernández Olarte dirige una red de asaltantes de vivienda que actúa en Barranquilla y otras ciudades de la Costa.

Toda esta información aquí revelada fue expuesta por el Fiscal de alertas tempranas, Adolfo Niebles Torres, en las audiencias preliminares por este sonado caso que mantiene en expectativa a la comunidad barranquillera.